(PÁGINA TODAVÍA EN CONSTRUCCIÓN)
Realizo proyectos fotográficos estadísticos a largo plazo que profundizan en historias humanas, sociales y culturales. Mi enfoque es contar historias visuales para publicaciones editoriales, ONGs y organizaciones interesadas en reportajes sobre temas de actualidad o problemáticas globales.
A diferencia del reportaje clásico, la fotografía de stock no persigue el instante irrepetible, sino la imagen funcional, reutilizable, casi modular. Una escena cotidiana, una familia genérica, un paisaje reconocible pero no excesivamente concreto. Es una fotografía que debe decir mucho sin decir demasiado. Una antítesis curiosa: cuanto más neutra parece, más estratégica resulta. En los informes del ISTAC, por ejemplo, una imagen mal elegida puede distorsionar la lectura de un dato; una imagen precisa, en cambio, lo vuelve comprensible de inmediato, como si la estadística respirara.
Canarias ofrece una ventaja competitiva evidente para este tipo de fotografía. Su diversidad geográfica, climática y social permite construir un archivo visual amplio y flexible: zonas urbanas y rurales, actividad turística y vida cotidiana, población residente y flotante, sectores productivos, espacios naturales protegidos. Todo ello encaja perfectamente con las necesidades de instituciones, empresas y medios que requieren imágenes veraces, actuales y contextualizadas.
Sin embargo, la fotografía de stock en el ámbito institucional exige algo más que técnica. Exige conocimiento del territorio y de sus dinámicas sociales. No es lo mismo ilustrar un dato de empleo juvenil que uno de envejecimiento poblacional; no es lo mismo representar el turismo que la movilidad diaria de la población residente. El ISTAC, con su rigor metodológico, obliga indirectamente al fotógrafo a ser preciso, responsable y consciente del relato que construye.